Dos quimeras adornan los paneles laterales de este bahut, un mueble de almacenamiento bajo y alargado, emparentado con el aparador. El corazón en llamas que figura en el panel central suele asociarse con la caridad, pero aquí evoca, con mayor probabilidad, un sentimiento amoroso.
Las quimeras son seres fabulosos compuestos, vinculados al mundo animal y fantástico. Los animales fantásticos presentan una fisonomía extraordinaria que refleja sus poderes sobrenaturales. Todos ellos encarnan la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos, entre el orden y el desorden. Encarnan nuestros miedos o aspiraciones. Su apariencia ofrece una gran libertad a los artistas, que a menudo los reprodujeron en las decoraciones.
Este es el sentido de la abreviatura INV, que figura en este hermoso dibujo. Hace referencia a un término latino (inventit) que designa al inventor del motivo. Se encuentra principalmente en el ámbito del grabado. Ahora bien, es muy probable que Th. Buisson, cuya identidad aún queda por precisar, fuera un grabador de medallas y monedas.
El ornamento constituye actualmente un campo de estudio por derecho propio dentro de la historia del arte. Responde a intenciones figurativas precisas, en consonancia con el contexto en el que se inscribe; en el caso del bahut, se trata de un objeto de uso doméstico.
¿Raro, extraño?
Una criatura híbrida es un ser imaginario formado mediante la combinación de partes de varios animales diferentes o de una mezcla entre un cuerpo humano y un cuerpo animal.
Estos animales míticos, imaginados con frecuencia en la Antigüedad tanto en Oriente como en Occidente, se sitúan en la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos, entre el orden y el desorden. Aunque su apariencia puede dar miedo, les gustan mucho a los artistas porque les permiten una gran libertad creativa.