¿Crees en fantasmas?

En el siglo XIX se pensó que se podía demostrar su existencia fotografiándolos. Pero en realidad se trataba de fotografías trucadas, falsificaciones. En aquella época, hacer una fotografía requería mucho material y mucho tiempo. El tiempo de exposición era tan largo que, a veces, alguien pasaba por delante de la cámara durante la toma y aparecía entonces como un fantasma.

Algunos artistas contemporáneos siguen utilizando la fotografía y, gracias a su técnica, consiguen dar un efecto extraño a sus imágenes que puede hacer creer en la presencia de fantasmas, ¡pero es falso!
 

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